La Fraternidad

Por una noche fui toda suya.

In conciertos, Eventos, Lavinia, Lo que nos inspira, Música, NUESTRO TRABAJO, QBO on 30 marzo, 2012 at 0:30


Normalmente me toca disfrutar el show desde la parte de atrás; darle un abrazo a mis niños, desearles lo mejor y esperar a que rompan el escenario; pero esta vez no fue así.

Desde el Viernes 23 los nervios me comían por dentro, la 1:30 p.m. y no podía ver el segundo en que fueran las 2 para ver a los chicos de Tungas por primera vez en el escenario del Vive Latino; fue impresionante ver como poco a poco se adueñaban de éste, lo hacían suyo y mejor aún lo hacían ver como cosa fácil, no quedaba más que estar orgullosa de ellos.

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Era el sábado por la noche, después de meses esperando, el momento estaba a horas; mis niños de QBO subirían por primera vez en sus 10 años de carrera al escenario del Vive Latino; a su vez, era mi primer Vive y el primero donde La Fraternidad estaría trabajando; podrán imaginarse que los nervios que sentía eran pocos comparados a los del Domingo.
Por primera vez no tenía idea de la producción, logística, del show en general, no sabia que iba a pasar, no los había visto ensayar ni mucho menos; me sentía cual mamá gallina que va al recital de sus hijos; solo que en esta ocasión mis niños son mayores de edad y su recital consiste en destruir un escenario y hacer que miles de personas se prendan con su música (he de admitir que en un principio mi yo escuincla estaba molesta por no estar ahí, pero eso cambio).
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Esperaba al lado de la Carpa Intolerante, donde estaría QBO en menos de media hora; cuando me di cuenta que comenzaban a arreglar el escenario para ellos, solo recuerdo haber gritado y comenzado a correr; pues si no iba a estar atrás con ellos, estaría “front and center”; cuando no podía avanzar más me encontraba a dos personas del escenario, no me importaba que fuera la más alta y desde donde me encontrará pudiera ver perfecto, yo iba a estar hasta adelante; así que con madrazos y golpes logré llegar a tener la barra que separaba a la gente del escenario encajada en mi abdomen; no podía moverme, llego un punto en que ni siquiera había necesidad de brincar, la gente hacia que brincará!
En mi vida me hubiera imaginado estar en un concierto de rock, gritando, cantando, empujando, brincando, mentando madres, haciendo la maldita señal del rock (\m/); pero cuando volví la cabeza no pude creer lo que veía, la gente no se acababa, la Carpa terminaba pero era un mar de personas brincando a la par de los riffs, coreando junto con mi Tonio.
Ver como mis cuatro niños se estaban desviviendo en el escenario… no lo podía creer; ahí supe que al día siguiente no aguantaría el cuello, estaría sin voz, me dolería todo y tendría moretones por docena; pero la felicidad, lo orgullosa que me sentí de mis niños y de mi oficina lo valía, lo valía todo.

Una noche en mi vida que me convertí en su fan, tanto de QBO como de La Fraternidad.

Por una noche, fui toda suya.

Lavinia

Cualquier Cosa Nos Inspira

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